Todo se acaba
Se acaban los fines de semana, los buenos libros, el tiempo libre, las horas de sueño…y también la tranquilidad, esa falsa calma social atravesada desde hace tiempo por un cable en tensión que al romperse, podrÃa llevarse un mundo por delante si no tenemos cuidado y quitamos los objetos delicados de su trayectoria además de esperar que choque con algo muy duro o entre en autocombustión. Como muy bien dice J.L. Prieto, la extrema derecha tiene las tareas muy bien repartidas, sin necesidad siquiera de establecer relaciones simétricas. Unos provocan y dan ideas, otros las ejecutan, otros jalean y alimentan el odio en la Red y otros mantienen a los de las ideas en sus puestos además de condenar con la boca pequeña mientras aprueban satisfechos sin que se note. Que nadie se engañe, un grupo lo bastante bestia para irrumpir en una librerÃa y liarse a golpes contra gente que no ha hecho nada tiene lo poco de cerebro que le queda tan pasado por lejÃa, que no le da para pensar por sà mismo a quién, por qué o siquiera dónde.
Por cierto que nuestro inimitable y bigotudo expresidente tiene que estar esta semana saliéndose de su propia viñeta, el jueves se reúne el Consejo de Estado con su presencia por primera vez como miembro vitalicio y de honor, hoy testifican González, Solchaga, etc. en la Audiencia Provincial de Madrid por el tema de las comisiones del AVE a Sevilla, mañana presenta la segunda parte de su trilogÃa Retratos y perfiles y además en la Comisión del 11M se realizará un visionado del vÃdeo de la FAES, aunque no sé si allà tendrá la acogida que le gustarÃa a Josemari.
José Luis, gracias por tu post, brillante.


