Trotsky, en respuesta a los que criticaban la geopolÃtica del stalinismo, respondió una vez que la revolución puede cambiar la polÃtica, pero no la geografÃa. La idea de que los estados-nación tienen intereses estratégicos estables e independientes de los gobiernos que los dirijan parece obvia y sin embargo la obamanÃa parece estar olvidándolo. Jesús Pérez se plantea cómo responderá el presidente Zapatero algunos pedidos más que probables del nuevo gobierno de EE.UU. Personalmente creo que es mucho más de temer la previsible vuelta a una posición fuerte en América del Sur. Aunque se haga desde valores democráticos y discursivamente seductores, atenderán a intereses no menos contradictorios con los del mundo iberoamericano. España incluÃda.


