Hasta la tostadora tiene miedo
Inauguro con este post una nueva categorÃa. Me he dado cuenta de que tengo que dar rienda suelta a una de mis pasiones: el Cine de Terror, sea bueno o malo, lo veo todo. El motivo primero es que el bueno escasea, pero también que lo que ocurre con el cine de terror malo es que a menudo salen, a veces verdaderas “joyas” del surrealismo, otras una fantástica parodia casual.
Esta primera edición está dedicada a Hasta el viento tiene miedo(2007) de Gustavo Moheno, Mexico. Sugerente tÃtulo, no me digáis que no. De hecho cuando lo leÃ, no busqué información como acostumbro pues el tÃtulo lo decÃa todo. Asà que la peli se precipitó a mi ordenador y como con ese tÃtulo nadie querÃa verla, aproveché una oscura noche de soledad para proyectarla mientras hacÃa los ejercicios de reinserción social de mi rodilla.
(Aviso que cuento el final, en este caso, os aseguro que no importa).
Finalmente no hice gimnasia pues la peli me dejó un poco paralizada. No es que me esperara gran calidad pero esta cinta era algo… digamos desconcertante. Tras la primera escena acudà al amigo Google y descubrà que es un remake de una peli de 1968 (que no tiene mala pinta) y que la nueva versión tiene hasta un blog en blogspot con un último post del 10 de diciembre que anuncia el millón de espectadores.
Como introducción, una adolescente de esas de 30 años (rica y muy mona), llamada Claudia, con dos intentos de suicidio en dÃas consecutivos. Hasta aquà todo bien.
La llevan a un centro-psiquiátrico-de-reposo especializado en adolescentes con problemas de anorexia, drogas, depresión o todo junto, muy exclusivo, aunque creo que esto lo dicen para justificar la escasez de secundarios y ausencia total de extras (hay cinco internas, una enfermera, una celadora, una doctora y la directora).
Detalles chocantes (asà de primeras):
- Sorprende un poco que la que ayer estaba loca por suicidarse al llegar al centro se convierta en la animadora sociocultural del chiringuito, decidida a descubrir la verdad de lo que allà se cuece, pues como podéis imaginar, allà pasa algo mu raro. Pero en fin, te alegras por ella.
- Les obligan a llevar uniforme, de los mundialmente conocidos como de colegiala porno, falda de tablas muuy corta, medias hasta la rodilla, ajustada blusa blanca y un desarrollo coporal interesante.
- No hay hombres. Ni un triste jardinero (pero el jardÃn está perfecto, eso sÃ)
Enseguida se dejan caer tres cosas:
- La celadora es muda y mira muy raro. Cuando las chicas salen a correr se la ve por la ventana cambiando las sábanas como si fuera algo sospechoso (aunque se supone que es su trabajo) asà que ahà algo hay.
- La directora habla por teléfono con su hijo todas las noches a la misma hora y un buen rato, lo que tiene que significar algo. Pero además todas las noches durante la llamada, aparece por una esquina de la oscura habitación la sombra de una viejecita encorbada con una taza en la mano. La primera vez piensas que es el fantasma, pero entonces la directora le da las gracias y las buenas noches, lo que tras la repetición de la jugada interpretas como una maniobra de despiste. La señora ve muertos y no lo sabe.
- La doctora se supone que es psiquiatra pero realiza exámenes ginecológicos a las internas cada semana. Umm
De todas estas pistas ninguna signfica nada salvo la última. Simplemente no tienen el más mÃnimo sentido. La muda sólo está para hacer bulto, la llamada del hijo para ocupar metraje y la fantasmal viejecita pasaba por allÃ.
A pesar de eso, la peli no deja de sorprender. Fantasma, haberlo hailo pero no es el de la viejecita sino el de una interna llamada Andrea que se suicidó poco tiempo atrás. Ésta se aparece y le hace todo tipo de perrerÃas en los genitales a otra interna, la única que obviamente, defiende la existencia del fantasma.
Pero al poco tiempo el problema se extiende cuando se aparece a otra joven y guapa enferma, esta vez en la ducha, con la chavala en cuestión desnuda y cubierta primorosamente aquà y allá de espuma de jabón. Enseguida se lo cuenta a las demás chicas y ¿qué deciden hacer? Una sesión de ouija seguida de un streptease, claro. Tiene sentido pues con la ouija no aparece espÃritu alguno pero con el streptease allá va la muerta en menos de 1 minuto.
¿Qué tenemos? Un elenco formado exclusivamente por mujeres, extraños exámenes ginecológicos y un fantasma que provoca heridas en los genitales, espÃa a las chicas en la ducha y le encantan los streaptease. Está todo claro.
Efectivamente el suicidio fue una tapadera, Andrea murió asesinada porque era amante de la psiquiatra-ginecóloga y la directora del centro no querÃa ser menos, asà que ante la negativa de Andrea… si no te acuestas conmigo no lo harás con nadie.
La sucesión de episodios erótico-festivos culmina brillantemente con un nuevo caso de posesión. Claudia muere (no sé como, en ese momento me distraje) y el fantasma aprovecha para ocupar su cuerpo y asà poder tocar además de mirar y por supuesto, también vengarse de la malvada directora.
Eso sÃ, Andrea es muy honrada y después de vengarse devuelve el cuerpo a su legÃtima dueña, algo digno de elogio pues a pesar de las secuelas de dos intentos de suicidio y una muerte el cuerpo está en un estado excelente.
Asà termina esta excelente muestra de los entresijos de las instituciones sanitarias para jóvenes problemáticas de la clase alta mexicana, teñida de esos colores que sólo salen tras una sesión freudiana con un fiel espectador adolescente de cintas de terror, con las hormonas en plena ebullición. El nivel de la interpretación no se aleja más que un par de metros de aquel al que nos tiene acostumbrados el cine español. Hay que destacar la labor de vestuario (muy conseguido), el diseño de las lámparas y el sonido del agua de la ducha, de gran calidad.
No os la perdáis.
Esta nueva categorÃa está dedicada a YulÃfero el mejor crÃtico de pelÃculas de serie Z, al que nunca podré igualar.
Actualización:Tras un rato meditando sobre el tÃtulo, creo poder afirmar que el viento está representado por la viejecita de la taza, no hay duda.



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