Cyber-fan without computer
Ayer fui a comprarme el portátil. Después de mucho dudar, después de dÃas de mirar una y otra vez expositores, catálogos y páginas web y de pasarme todo el dÃa de ayer persiguiendo por mail a un redactor de Computer Hoy para que me aconsejara sobre un modelo SupraTech, sin conseguir que me hiciera caso porque estaban de cierre, después de tanta indecisión fui finalmente al Megapark de S. Sesbastián de los Reyes con mi padre, que disfruta como un niño con estas cosas. PC City habÃa sido el sitio elegido. Me sentÃa como si fuera a mi pedida de mano o algo asÃ; aunque no nos hubieran presentado sabÃa que ibamos a ser felices muchos años.
El complejo Megapark se compone de IKEA, MediaMark, Leroy MerlÃn, Carrefour, Forum y el Plaza Norte 2 (el centro comercial más grande de la galaxia) entre otros muchos sitios. El único acordonado por la policÃa por aviso de bomba era el PC City. Mi gozo en un pozo. Compuesta y sin portátil.
Impotente y decepcionada, fui a cenar a casa de mis padres, “es que hoy hacemos dieta” dijo mi madre, “no hay cena”. Asà que me puse a ver un reportaje de la VH1 en su tele con un huevo frito para olvidar las penas. Al final estuvo divertido. De nuevo, la infancia como invitada sorpresa. El docu se llamaba Teen Idol y hacÃa un repaso a los mitos eróticos para el púlblico de entre 10 y 15 años de los 80 y principios de los 90. Kirk Cameron, New kids on the block, Brook Shields, los protagonistas de Dawson Creek, etc. Los recuerdo. No me gustaba ninguno. En el colegio y en el barrio todas las niñas se volvÃan locas con las fotos de Jason Donovan y Glen Madeiros, que no despertaban ni un poquito mi libido adolescente. Un punto más de saparación, otro tema donde no poder entrar. Es sólo cuestión de gustos, pero a esa edad te hace sentir un poco rara tener gustos tan raros. Yo soñaba con Alan Alda, que no salÃa en la Super Pop y que tenÃa más años que mis padres, desde que lo vi por primera vez interpretando a un médico comprometido y sinvergüenza en M.A.S.H. cuando tenÃa 9 años. Aunque a las niñas de entonces les pareciera raro, ahora veo que lo que yo tenÃa era visión de futuro. Alan Alda ha seguido haciendo pelÃculas, y hoy dÃa es un ancianito venerable y la única interpretación de El Aviador de Scorsese que merece una nominación. ¿Dónde está Kirk Cameron, en cambio? ¿eh?
En fin, hoy me compro el ordenata, y espero no escribir nunca más sobre reportajes de la VH1.


