Mayo 29th, 2008 by
María
Debería escribir más posts de la categoría Hasta la tostadora tiene miedo porque me lo paso muy bien. Y me lo recuerda el mismo blog que hace de las reseñas de cutrefilms un arte y que pone el listón a un nivel insuperable.
Hace unos meses vimos (no sé cómo) Dragon Wars (al loro la ficha imdb) que la verdad nos dejó… así como de piedra. Ahora Yulífero la describe así:
Estamos en lo que parece ser una vieja leyendo ebria, una vieja leyenda hebrea… bueno coreana. Y llevada al cine con un modesto presupuesto de 75 millones de dólares, de los cuales 80 céntimos fueron destinados a guionistas de diálogos y de continuidad narrativa. La parte del león se destino a mayestáticos efectos digitales y el resto… bueno el resto… la chica es mona, los malos son gilipollas (una mosca les despista de su malhadado deber a cada instante), el chico bueno es un cenutrio de primera división y como deciamos ¿la coherencia? bien gracias… recuperándose del pasmo. Al final parece ser el hijo feo mutante de una orgía entre el “Señor de los Anillos”, “Boa vs. Python”, “King Kong” y “Humor amarillo”.
Si es que esto es un arte. Creo que las reseñas cutrefílmicas en general, no están nada reconocidas.
Febrero 2nd, 2008 by
María
Inauguro con este post una nueva categoría. Me he dado cuenta de que tengo que dar rienda suelta a una de mis pasiones: el Cine de Terror, sea bueno o malo, lo veo todo. El motivo primero es que el bueno escasea, pero también que lo que ocurre con el cine de terror malo es que a menudo salen, a veces verdaderas “joyas” del surrealismo, otras una fantástica parodia casual.
Esta primera edición está dedicada a Hasta el viento tiene miedo(2007) de Gustavo Moheno, Mexico. Sugerente título, no me digáis que no. De hecho cuando lo leí, no busqué información como acostumbro pues el título lo decía todo. Así que la peli se precipitó a mi ordenador y como con ese título nadie quería verla, aproveché una oscura noche de soledad para proyectarla mientras hacía los ejercicios de reinserción social de mi rodilla.
(Aviso que cuento el final, en este caso, os aseguro que no importa).
Finalmente no hice gimnasia pues la peli me dejó un poco paralizada. No es que me esperara gran calidad pero esta cinta era algo… digamos desconcertante. Tras la primera escena acudí al amigo Google y descubrí que es un remake de una peli de 1968 (que no tiene mala pinta) y que la nueva versión tiene hasta un blog en blogspot con un último post del 10 de diciembre que anuncia el millón de espectadores.
Como introducción, una adolescente de esas de 30 años (rica y muy mona), llamada Claudia, con dos intentos de suicidio en días consecutivos. Hasta aquí todo bien.
La llevan a un centro-psiquiátrico-de-reposo especializado en adolescentes con problemas de anorexia, drogas, depresión o todo junto, muy exclusivo, aunque creo que esto lo dicen para justificar la escasez de secundarios y ausencia total de extras (hay cinco internas, una enfermera, una celadora, una doctora y la directora).
Detalles chocantes (así de primeras):
- Sorprende un poco que la que ayer estaba loca por suicidarse al llegar al centro se convierta en la animadora sociocultural del chiringuito, decidida a descubrir la verdad de lo que allí se cuece, pues como podéis imaginar, allí pasa algo mu raro. Pero en fin, te alegras por ella.
- Les obligan a llevar uniforme, de los mundialmente conocidos como de colegiala porno, falda de tablas muuy corta, medias hasta la rodilla, ajustada blusa blanca y un desarrollo coporal interesante.
- No hay hombres. Ni un triste jardinero (pero el jardín está perfecto, eso sí)
Enseguida se dejan caer tres cosas:
- La celadora es muda y mira muy raro. Cuando las chicas salen a correr se la ve por la ventana cambiando las sábanas como si fuera algo sospechoso (aunque se supone que es su trabajo) así que ahí algo hay.
- La directora habla por teléfono con su hijo todas las noches a la misma hora y un buen rato, lo que tiene que significar algo. Pero además todas las noches durante la llamada, aparece por una esquina de la oscura habitación la sombra de una viejecita encorbada con una taza en la mano. La primera vez piensas que es el fantasma, pero entonces la directora le da las gracias y las buenas noches, lo que tras la repetición de la jugada interpretas como una maniobra de despiste. La señora ve muertos y no lo sabe.
- La doctora se supone que es psiquiatra pero realiza exámenes ginecológicos a las internas cada semana. Umm
De todas estas pistas ninguna signfica nada salvo la última. Simplemente no tienen el más mínimo sentido. La muda sólo está para hacer bulto, la llamada del hijo para ocupar metraje y la fantasmal viejecita pasaba por allí.
A pesar de eso, la peli no deja de sorprender. Fantasma, haberlo hailo pero no es el de la viejecita sino el de una interna llamada Andrea que se suicidó poco tiempo atrás. Ésta se aparece y le hace todo tipo de perrerías en los genitales a otra interna, la única que obviamente, defiende la existencia del fantasma.
Pero al poco tiempo el problema se extiende cuando se aparece a otra joven y guapa enferma, esta vez en la ducha, con la chavala en cuestión desnuda y cubierta primorosamente aquí y allá de espuma de jabón. Enseguida se lo cuenta a las demás chicas y ¿qué deciden hacer? Una sesión de ouija seguida de un streptease, claro. Tiene sentido pues con la ouija no aparece espíritu alguno pero con el streptease allá va la muerta en menos de 1 minuto.
¿Qué tenemos? Un elenco formado exclusivamente por mujeres, extraños exámenes ginecológicos y un fantasma que provoca heridas en los genitales, espía a las chicas en la ducha y le encantan los streaptease. Está todo claro.
Efectivamente el suicidio fue una tapadera, Andrea murió asesinada porque era amante de la psiquiatra-ginecóloga y la directora del centro no quería ser menos, así que ante la negativa de Andrea… si no te acuestas conmigo no lo harás con nadie.
La sucesión de episodios erótico-festivos culmina brillantemente con un nuevo caso de posesión. Claudia muere (no sé como, en ese momento me distraje) y el fantasma aprovecha para ocupar su cuerpo y así poder tocar además de mirar y por supuesto, también vengarse de la malvada directora.
Eso sí, Andrea es muy honrada y después de vengarse devuelve el cuerpo a su legítima dueña, algo digno de elogio pues a pesar de las secuelas de dos intentos de suicidio y una muerte el cuerpo está en un estado excelente.
Así termina esta excelente muestra de los entresijos de las instituciones sanitarias para jóvenes problemáticas de la clase alta mexicana, teñida de esos colores que sólo salen tras una sesión freudiana con un fiel espectador adolescente de cintas de terror, con las hormonas en plena ebullición. El nivel de la interpretación no se aleja más que un par de metros de aquel al que nos tiene acostumbrados el cine español. Hay que destacar la labor de vestuario (muy conseguido), el diseño de las lámparas y el sonido del agua de la ducha, de gran calidad.
No os la perdáis.
Esta nueva categoría está dedicada a Yulífero el mejor crítico de películas de serie Z, al que nunca podré igualar.
Actualización:Tras un rato meditando sobre el título, creo poder afirmar que el viento está representado por la viejecita de la taza, no hay duda.