Este es Pajaruh, la mascota de la RMD, la Red de Minipost Distribuida que permite que leas mini-contenidos de otros autores en este blog .
Cualquier sociedad que renuncie a un poco de libertad para obtener algo de seguridad, no se merece ni libertad ni seguridad, y acabará perdiendo ambas.
Sé que postear sobre mascotas es muy polémico y no está muy bien visto. Pero he encontrado un retrato al óleo nada menos, del padre de mi ya anciana mascota canina (que en realidad vive con mis padres pero a la que hacemos de kanguro de vez en cuando) y no he podido resistirme. Ya de paso mando besos pa la family.
Trabajan, comen, duermen, salen, entran, cogen el bus, cotizan, caminan, ven la tele, compran, venden, tienen hijos, pagan impuestos… ¿Por qué no votan?
Disfrutamos y aprendimos mucho. En continuación, desde principios de este mes de abril que ya se acaba (hay que ver como pasa el tiempo) la Bibloteca lanza Ecoperiódico, dirigido por Natalia Fernández y dedicado a temas relacionados con la ecología y por supuesto con lo que la tecnología y los cambios de tendencias en la sociedad tienen que ver de alguna forma con ella.
Ecoperiódico utiliza feevy para materializar y conversar con la red de blogs ecologistas y una columna de vídeos que ilustran los artículos realizados por el equipo de Ecoperiódico.
Echadle un vistazo y rápidamente os enganchareis. Se echaba de menos un medio como este en un momento como este. No hay parcelita que quede sin tocar, todo resulta interesante y además está muy bien contado. Reconozco que siempre me aburrí bastante con eventos como El día de la Tierra pero leyendo el Ecoperiódico me lo paso muy bien.
Se pude encontrar actualidad, nuevos proyectos y estudios mediambientales, inventos curiosos, declaraciones de implicados, ejemplos interesantes de iniciativas medioambientales, información sobre eventos y actos públicos… en fin, todo lo que se mueve en el mundo ecolo a lo largo y ancho del mundo… y lo que se moverá.
Hace pocos días cuando contemplábamos el mapa de red que aparece en este post, me di cuenta de que no había escrito ningún post sobre feevy. Su fase beta ha formado parte de mi día a día desde que Las Indias dio a luz esta herramienta y ha estado presente en conversaciones de todo tipo y lugar como cualquier recién nacido. Es lo único que se me ocurre para explicarme como se me ha pasado el tiempo leyendoposts sobrefeevydegentedetodaspartes y descubriendo los nuevos blogs incluídos en algún feevy del planeta como si nada.
La idea de feevy ya se materializó hace años con Ciberia, el agregador que usaba ciberpunk y que ya nos encantaba a todos. Pero David ya entonces quería dar un paso más, un paso que entre otras cosas universalizara ciberia, que lo hiciera más usable. Ciberia implicaba una instalación algo compleja, digamos que sólo para “usuarios avanzados”.
Feevy está diseñado para que cualquiera pueda instalarselo en su blog o hacer un portal sin tener más conocimientos que los requeridos para realizar una bitácora.
Aunque entre nosotros estaba más que hablado y pensado, como siempre hasta que las cosas no se materializan no te das cuenta del todo del significado y la trascendencia que pueden tener. Así, al igual que feevy es algo difícil de entender si simplemente te lo cuentan pero se capta la idea enseguida si se ve un ejemplo en cualquier blog, hasta no ponerse en marcha no hemos sido del todo conscientes de la transformación que produce en nuestras bitácoras.
Se ha hecho visible la realidad de las redes, la realidad del nosotros, la proyección en el blog de una identidad que no se queda en nuestro ombligo sino que crece en la conversación perpetua con nuestro entorno.
Feevy es un blog-roll dinámico, es la proyección del nosotros, es la promoción de nuestra red y su reconocimiento, la enredadera hecha carne con luces de neón, una decripción de nuestra realidad con forma de flor, una escalera múltiple…
Feevy es un proyecto de la Sociedad de las Indias Electrónicas que llevan día a día dos socios, David y Alex, y que ha contado con la colaboración estelar de Javier Cañada (diseño de interacción) y Juan Lupión (que hizo el diseño original de programación en ruby).
El post de las tres cosas que aprendí hace como tres semanas ya lleva demasiado tiempo ahí y aunque tengo otro meme pendiente (no se me olvida, Atlante) que mejor para una noche como esta a pesar del dolor de cabeza que tengo que ver a mi noruego preferido (descubrimiento, hace tiempo ya, de Arnauh) tocando el piano y la batería estupendamente sin tener ni idea, todo montaje.
Recojo el meme de Lore, una cadena positiva, constructiva y divertida por lo que también vence a mi tradicional pereza contra los memes.
Esta semana, aprendí cosas nuevas sobre la política chilena y sobre la interesante carrera del diputado Esteban Valenzuela; sobre el gran respeto y la limpieza en el juego político de ese país que sus habitantes consideran con preocupación en este momento crispado y asolado por la corrupción cuando acá ya quisieramos… en fin, me callo.
Aprendí cosas sobre la vida de Manolete, como su complicada relación con Lupe Sino o que murió en Linares, el pueblo de mi abuelo.
Aprendí que en siglo XVIII vivió un farmaceútico (-químico) sueco llamado Karl Scheele que no sólo liberó a la humanidad de tener que destilar grandes cantidades de orina para obtener fósforo, sino que también descubrió el cloro, el flúor, el manganeso, el bario, el molibdeno, el tungsteno, el nitrógeno y el oxígeno, además del amoniaco, la glicerina, el ácido tánico y el ácido prúsico.
La parte triste es que al parecer o bien porque se daba el caso de que no le tomaban en serio o bien porque alguien de habla inglesa redescubría alguno de sus descubrimientos nunca se le condeció a él el mérito de nada (salvo en el caso del fósforo, creo) y para colmo de males, tenía la costumbre de llevarse a la boca cualquiera de las sustancias con las que trabajaba por aquello de a ver qué pasa y… tanto va le cántaro a la fuente que al final se rompe.
Aprendí que los contratos entre los galeristas y los artistas no tiene una o dos formas standar sino que son de lo más variopinto, desde el tradicinal 7-50% por obra vendida para el galerista, hasta el pago por adelantado del artista para poder exponer pasando por un sistema de socios que pagan un fijo al mes y reciben a cambio un número determinado de obras de los artistas allí expuestos.
Aprendí en mi introducción a la micro-economía (voy muy atrasada en las lecciones, lo sé) que los principios básicos tras la elección invidual son:
La escasez de los recursos
El coste de oportunidad
“¿Cuánto?” es una decisión en el margen
La gente suele aprovechar las oportunidades que mejoran sus resultados
El coste de oportunidad de algo es lo que dejas de hacer para conseguirlo (a qué renuncias). Todos los costes son de alguna manera costes de oportunidad.
El estudio de cuanto más y cuanto menos (cuantos trabajadores más o menos contrato por ejemplo) se llama análisis marginal. Comparas los costes y beneficios del más o menos, haces trade-offs en el margen.
El incentivo es cualquier cosa que suponga una recompensa por hacer una cosa en vez de otra.
Y mucho más… restringido, je je.
Aprendí (o más correctamente descubrí) que existe una nueva especie ibérica humanoide y de costumbres rituales y alimenticias casi idénticas a las nuestras. No he podido averiguar mucho aún sobre ella y no hay bibliografía alguna sobre el tema pero pueden ser peligrosos, en ocasiones desagradables a la vista pero casi siempre al oído, carecen por completo de empatía y flexibilidad y son absolutamente incapaces de sonreir. No suelen salir de unos edificios bastante grandes y feos en forma de cubo y allí se mezclan a veces con personas normales a las que se puede confundir con facilidad con estos humanoides. Son conocidos como funcionarios de hacienda.
Se lo paso, se lo paso…. a Rosa, Sombra, Arnauh, Gema y Daniel (pero sin prisa ninguna eh, para cuando la inspiración, las ganas y el tiempo lo permitan).
Se anuncia próxima reforma de este blog, que ya llegó el invierno y esto sigue sin actualizarse. Por ahora, (ya sabeis) ando eligiendo el color de la pintura y esas cosas que cuestan tanto. Mientras tanto os pongo esta foto que me gusta tanto de la Daniella de viaje por París donde disfrutó como loca con su maravillosa visión de 4 años y me pongo a mandarle un mail a Julio Aliaga. Leed su carta. Terrible.
Desde aquí, todo mi apoyo y mi cariño a Julio y a los demás huelguistas.
Está siendo un agosto madrileño animado, con cositas que hacer y viendo a la gente como va y viene. Antes de tiempo por cierto, que estamos a 24 y ya están volviendo todos.
No sé si es porque porque prefieren ver el fútbol en casa (no creo, ¿que puede tener más encanto que una nueva experiencia de socialización en el bar del pueblo de veraneo?) o porque realmente las costumbres han cambiado, el caso es que la ciudad se va llenando de nuevo hasta hacer necesarios los zancos para moverte por el centro y encima han traído con ellos el calor.
Sip, después del descanso de nuestro aislamiento en nevera, volvemos al insoportable calor de hace un mes, que los que vuelven soportan con las energías renovadas mientras que nosotros estamos ya desgastados, descoloridos y sin ganas de hacer de nuevo el curso de prevención de atropellos por autobuses escolares.
Pero tenemos un secreto que hace que la gente vea con sorpresa como nuestra falta de bronceado brilla con una luz… como de otro planeta.
Y bueno este verano además de volver a oír la radio tenemos curiosas novedades.
La razón es que según la nueva definición acordada por unanimidad en la XXVI asamblea general de UAI, hay tres tipos de objetos celestes en el Sistema Solar: los ‘planetas’, los ‘planetas enanos’ y los ‘cuerpos pequeños del Sistema Solar’.
La diferencia entre un ‘planeta’ y un ‘planeta enano’ es que este último no ha despejado las inmediaciones de su órbita sin llegar a ser un satélite.
Me parece muy bien dejar las cosas claras. Pero aceptando que los planetas no tengan sentimientos, no sé si es muy prudente actuar como si estuviéramos solos en el universo. A lo mejor Plutón es muy querido por los vogones o por los agresivos habitantes del planeta Omicron Persei 8.
Debido al carácter imprevisible (además de violento) de estos lejanos vecinos, creo que sería mejor consultarles. Es cierto que no serviría de mucho, pues el mensaje llegaría dentro de miles y miles de años pero la intención es lo que cuenta y si hay tanta preocupación por no dejar en herencia a las generaciones futuras algo tan inofensivo como un ATC (Almacén Temporal Centralizado) de residuos radiactivos, que peor herencia que un ataque extraterrestre por no haber hecho una estúpida pregunta.
La UAAP (Unión Astronómica Alternativa y Postmoderna) a pesar de tener su propia lista de planetas, que se parece mucho a esta, no se ha pronunciado aún pero seguro que están de acuerdo conmigo.
Y ahora completamente en serio, el futuro no será tan distinto a como lo imaginamos si empezamos por la demostración dentro de unos meses de lo que Biofuel Systems afirma que es capaz: conseguir con sólo luz solar y el doble de la superficie de la Comunidad Valenciana fabricar a base de fitoplancton el equivalente a la producción diaria mundial de petróleo y además barato. Más información aquí.
Y atención también a los japoneses, que creen que pueden crear en laboratorio un universo que se independice del nuestro, como podemos leer con sus respectivos enlaces también en el blog de Sombra Digital.
One of the good things about being God is that there’s not much competition, but we may have found the key to creating universes ourselves
Creo que de esta frase podemos deducir que tanto el sentido del humor como la (relativa pero necesaria) falta de humildad pueden beneficiar mucho al progreso. Tomen nota.
Creo que con tanto aire acondicionado durante el verano hemos conseguido (provocado sería la palabra) el feliz propósito jamás soñado: ¡¡ES OTOÑO!! así de pronto, en pleno agosto.
Imagen de sueño: la ciudad nublada, fresca y empapada, bajo un diluvio de calidad durante horas…. y vacía. Es la primera vez que disfruto de un buen día de lluvia sin los tradicionales atascos (aquí cuando caen dos gotas la gente coge el coche hasta para comprar el periódico y se pone histérica al volante) y con el aire limpio previamente por la desaparición paulatina de los mismos desde hace 15 días.
Además se nos han limpiado las ventanas de la buhardilla, ya casi opacas despues de semanas de acumularse contaminación, polvo de obra e incluso alguna cagada de paloma hasta que nuestras queridas cotorras las expulsaron de nuestros tejados.
Hoy por la mañana no conseguía levantarme. No hay como quedarse en la cama escuchando la lluvia golpear sobre los cristales (y poco a poco inundar la habitación) en una silenciosa mañana de agosto en medio del desierto.
Con la crisis general que sufre el cine desde hace un tiempo y con este verano en el que la cartelera está peor que nunca, lógicamente recibimos con alegría el anuncio de cualquier película de próximo estreno que nos suscite un mínimo de interés.
En el caso de Snakes on a plane que se estrena dentro de 8 días en EE.UU. (en España el 6 de octubre) el interés aumenta pues el papel desempeñado por la Red ha sido tan importante como para influir directamente en su contenido.
Empezó como una película menor de acción y terror cuyo único aliciente era tener a Samuel L. Jackson como protagonista. El argumento es bastante peregrino: Dos agentes del FBI custodian durante un vuelo de Hawai a Los Angeles a un testigo protegido para que declare contra un importante mafioso (o sea, lo de siempre).
La diferencia esta vez es que los mafiosos ya no son lo que eran y este en concreto, en vez de pegarle un tiro al testigo traidor, envenenarle el desayuno o ponerle una bomba en el coche, opta por la extraña fórmula de colar en el avión una jaula con unas 200 serpientes (venenosas por supuesto) para eliminar al testigo (no parece muy efectivo… pero nunca se sabe)
Se dice que todo empezó en el blog del guionista Josh Friedman y que de ahí empezó a circular por la Red con inesperados resultados que la productora (muy inteligentemente) decidió aprovechar e incentivar.
Resultado: montones de bitácoras y portales hablando de la peli, entre ellos un blog temático Snakes on a blog, cuyo autor ha visto realizado su deseo de ser invitado al estreno.
La productora ha respondido positivamente a las sugerencias de los internautas en temas como el tema musical de cierre (presentado a votación), el cambio de título (de Pacific Air Flight 121 a Snakes on a Plane) o hacer la película más para adultos (en principio era tolerada para mayores de 13, ahora para mayores de 17), para regocijo de Samuel L. Jackson que demandó los mismos cambios sin éxito y que está visiblemente emocionado con la peli, como se pudo comprobar en la entrega de premios de la MTV, en la que Jackson aseguró que el año siguiente el ganador sería él por Snakes on a Plane.
Como no, ya han surgido voces críticas que advierten a foros y bloggeros de que se han volcado en una película que no han visto y que fácilmente puede ser un fiasco….
¿y qué?
No sé qué es exactamente lo que molesta a esos críticos, pero aunque la cinta resulte ser la peor peli del año (como creyó Wired en enero, basándose sólo en el argumento) los navegantes se lo habrán pasado bomba en el proceso y habrán obtenido reconocimiento en los cambios realizados según sus sugerencias. Sea como sea el resultado, seguro que es mejor que lo que había antes.
En España tenemos el ejemplo de la película Estirpe de Tritones, que se promociona a tavés de un blog en el que van contando el making of y videos en YouTube del corto previo del mismo nombre en trespartes.Aunque parece que todavía no le hacen tanto caso ya hay unos cuantos blogs que se hacen eco.
No hay duda, el futuro de la promoción ya está aquí (o casi)
Ayer por la noche, en uno de esos impulsos que nos caracterizan, decidimos salir de ruta mexi. Quien mejor que Rosa, la mejor taurina que tiene el país (o el mundo) y cuya siguiente afición después de los toros es Mexiland.
Tras ingerir un tanque de cerveza en el sitio donde habíamos quedado y que no nombraré pues no nos pusieron ni unos tristes panchitos a pesar de la cantidad de líquido ingerido, nos dirigimos al primer garito.
Creo que no hace falta explicar lo que es la ‘ruta mexi’. Pero por si alguien se confunde pensando que consiste en ir cantando rancheras bajo las terrazas de los amigos, explicaré que dicha ruta consite en ir a un restaurante o garito mexicano, pedir uno o dos platos con cerveza (Negra Modelo o en su defecto Coronita) y para terminar el combinado especialidad de la casa para después pedir que nos recomienden otro restaurante mexicano por la zona y volver a empezar.
Así, hasta que el cuerpo aguante o los garitos cierren y os aseguro que con el nivel etílico de los combinados mexicanos no es fácil superar a los horarios (cada vez más estrechos) de la hostelería madrileña.
Esto sólo se puede hacer con la comida mexicana y poco más, pues imaginaos hacer una ruta de italianos (un plato de pasta rellena por parada) o de coreanos (sólo conozco dos y están lejos) o de argentinos (muerte por indigestión de carne)….
La primera parada de anoche fue El Rey del Barrio (Hernán Cortés, 19), un local que no frecuentábamos a pesar de nuestra afición a esta cocina. Habíamos ido una vez, pero coincidió con el día después de la fiesta nacional mexicana y con un puente (o fin de semana, no recuerdo) y para su desesperación se habían quedado practicamente sin existencias.
Esta vez había de todo, estaba tranquilo (agosto, ya se sabe) y pudimos disfrutar de la decoración y de la conversación de Omar que nos atendió muy bien.
Comimos rajas con queso,queso con nata, pimiento, chiles y cebolla (muy picantes) y variado de sopes, unas pequeñas tortillas buenísimas con un sofrito encima con queso fresco riquísimo.
La especialidad alcoholica (bueno, una de ellas) es la sangría de Jalisco, con zumo de limón y naranja y tequila, y hubiéramos seguido probando si no fuera porque nuestro objetivo (no lo olvidemos) era hacer la ruta, buen método además para ver quien recomienda a quien o quien simplemente no recomienda.
La cosa pintaba emocionante, nos dirigíamos a Las Mañanitas, local con encanto ya conocido, pero al llegar no quisieron darnos mesa, ni barra ni nada y nos tuvimos que ir compuestos y sin tacos a buscar otro.
Aah, tarea ardua en agosto donde (mira que bien) nos encontramos en Malasaña a Noe y a Marta (otras valientes exploradoras del agosto madrileño) pero de mexicanos nada, ni uno que nos admitiera ni para una birra con totopos.
La idea ahora es volver al Rey del Barrio con los chicos de La Cuchara y echar allí más rato. Creo que la siguiente ruta mexi la dejamos para cuando se nos pase el chasco o termine agosto… o estemos en otra ciudad.
Namasté es una palabra hindú que se utiliza como saludo y despedida, acompañado normalmente de la inclinación de la cabeza hacia adelante con las palmas de las manos juntas a la altura del pecho.
El verdadero significado por lo visto es:
Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno
(según el usuario hiddensat del foro de wordreference)
Si buscamos la palabra en google podemos observar que Namasté da nombre a negocios como centros de terapias alternativas, agencias de viajes, academias de yoga y pilates, centros de meditación o reiki y una importadora de productos y artículos de la India.
Cualquier cosa que suene o tenga que ver con el resultado de la experiencia occidental en la India, que a lo largo de décadas a dado lugar a nuevas formas de diversión, de evasión, de turismo y de vida, por desgracia con mucha impostura en algunos casos.
En Goa, a alguien se le ocurrió juntar los colores, símbolos, sonidos y espiritualidad tradicionales de la zona con la tecnología en forma de sintetizador. Así surgió un nuevo universo musical: el trance, en evolución, ramificación y reciclado constante desde entonces, cuyo fondo es desconocido para la mayoría de la gente.
La unión con la tierra y con el que tienes al lado. El grupo convertido en un solo ser palpitando a un mismo ritmo. Toda una experiencia colectiva de conexión y unión, de flujo de energía positiva propiciada por el conjunto de colores, luces, música y voluntades.
Algo así es parte de la experiencia psy-trance (perdonad mi ignorancia)
Buscando sobre ‘Namasté’ descubrí que Goa Gil, considerado por muchos el padre del Goa Trance, saluda y se despide con esta palabra y también encontré un local de Ibiza donde se celebra todas las semanas la ‘Namasté Experience’ cuyo objetivo es la creación de un mundo lleno de colorido, música, concienciación y amor (mmm) según los organizadores, con decoración hindú, chill-out, comida exótica…) y también la ‘Tribe of Frog’ una de las fiestas trance más sonadas (o al menos con más publicidad) que acabó siendo semanal después de ser el cierre de fiesta de la ‘Namasté Experience’ durante un tiempo.
El local, Las Dalias, era un bar de carretera de Ibiza cuyo fundador vendió la noche de inauguración en 1954, 6600 copas (cuando la población local era más o menos de 500) con lo que no sólo se hizo rico sino también famoso.
Rápidamente pasó de centro social de bodas, bautizos etc. a barbacoas para turistas para acabar siendo el local preferido de los hippies del lugar, sobre todo después de que Bob Marley cenara allí después de una actuación en la isla. Ahora parece el típico sitio de la movida ibicenca donde les compensa que Ron Wood en mal estado se ponga chungo..
Bueno, personalmente, para Islas con magia me quedo con las de la Red o con estas y para fiestas trance con Sindar, una raza de Elfos guerreros protectores de la naturaleza y de los seres de luz que habitan en el bosque. Son especialmente sensibles a la música y sus valores supremos son amistad y respeto.
Y es que todo se conecta… y everything happens for a reason. Sí, he caído. Con retraso pero he caído en la fiebre de ‘Lost’ de donde, como los caídos ya sabréis, he sacado la palabra que ha dado origen a todo este rollo. Y eso que el saludo ‘Namasté’ no es lo que te hace emplear más tiempo en Internet. Los números, la iniciativa Dharma o los otros sí que dan juego para rato.
Post dedicado a Arnau y Meri, nuestros magos particulares del mundo trance y víctimas como yo de las series adictivas.
Un hombre solitario trabaja de estibador en un pequeño puerto de Sicilia hasta que en medio de una terrible tormenta un cabo suelto le corta de cuajo una pierna.
Inhabilitado se dedica a observar el día entero los movimientos del puerto hasta que éste deja de ser parada de las grandes líneas y sólo quedan los pescadores locales.
Entonces el ex-estibador traslada el observatorio a un guardaruedas del centro del pueblo. Un día pasa un cortejo fúnebre y sin saber muy bien por qué se une a la comitiva.
Así, comienza su extraña costumbre de asistir a todos los entierros del pueblo sin perderse uno, aún a riesgo de dislocarse la cadera cuando hay varios en un mismo día en diferentes puntos de la localidad.
Con su vida entregada a esta costumbre, llega la desesperación cuando pasan los días sin ningún sepelio, pero pronto llega algún paisano amable a tranquilizarle: parece que a fulanito el cura le ha dado la extrema unción o dicen que el hijo de menganito que tuvo el accidente no pasa de mañana
Un día nuestro protagonista no acude a un entierro y el hijo del fallecido se ofende (como es de esperar) profundamente así que va a buscarle para pedirle explicaciones y se lo encuentra a punto de morir tras un accidente doméstico.
Así surge en el pueblo la leyenda de que este hombre se salvó de la muerte por obra y gracia de todos los muertos a los que acompañó en su último paseo.
Este cuento, tiene para mí la pega, como muchos otros del libro, de un final triste pero no digáis que con este planteamiento no merece la pena y que este tipo de cosas sólo ocurren en el Mediterráneo y sólo aquí y para los de aquí, resultan tan entrañables como perfectamente creíbles.
Otro de los cuentos trata, como muchos episodios de Camilleri, sobre las dos familias mafiosas de Vigàta, el pueblo del sur de Sicilia donde se desarrollan las novelas. En este caso cuenta como las dos familias se han estado matando entre ellas durante años en la búsqueda continua del empate. En el momento en el que las dos familias estaban empatadas a muertos se pactaba automáticamente una tregua.
Pero un día la tregua se rompe. La familia afectada responde matando a un miembro de la segunda familia que asegura no saber nada de la primera muerte a pesar de que lleva su sello, así que responde a su vez con un nuevo ataque.
Esta a punto de estallar una cruenta guerra entre las dos familias cuando Montalbano las reune para contarles que el primer asesinato fue cometido en realidad por la mujer de la víctima, no recuerdo si por celos o para fugarse con su amante, haciendo que pareciera un crimen de la mafia para librarse de la investigación.
Este fin de semana en una de las tradicionales y maravillosas pisci-wifis de Rosa le hablé del cuento a Moeh y éste me contó que eso había sucedido de verdad, no en Sicilia pero sí en Italia y que él lo había leído en el periódico.
No nos sorprendió a ninguno y seguramente Camilleri lo escribió antes de que sucediera de verdad sin que la culpable se inspirara necesariamente en el cuento.
La fantasía de Camilleri es así. Oyes a los personajes cuando lo lees (siempre que le pongas acento italiano), saboreas su comida cuando comen y nada de lo que hagan te parecerá fantasía es más, te dará siempre la sensación de haberlos visto antes en alguna parte.
No hay vacaciones pero el verano está resultando de lo más entretenido. Proyectos, reuniones, encuentros, planes para el futuro… todo refrescado con ese gran amigo que es el aire acondicionado non stop.
No hay nada mejor que pasar un día entero tirados en el sofá debajo del chorro del aire helado haciendo maratones de nuestras series favoritas y comiendo ensalada de tomate con huevas de caballa.
Aunque ya llegaron los apagones veraniegos. Ni luz, ni frío, ni proyector, ni router, ni congelador (con la cantidad de pescadito rico que hay dentro), ni carga para los portátiles.
Dos cortes largos anoche y de momento cuatro más esta mañana. Parece que la razón ha sido la saturación de nuestra estación causada por el incendio de otras dos. Las noticias del exterior dicen que ya está todo solucionado pero desde eso hemos tenido dos apagones más.
No deja de resultar ¿como decirlo?… ¿tercermundista?
Ayer resultó ser un día muy guapo. Comida con artistas del mundo de la programación y la usabilidad con los que da gusto pasar una sobremesa que dura hasta que se pone el Sol.
Nuestra gacelita, Amaya ya está de vuelta de Beirut y está bien que es lo que importa. Te mandamos muchos abrazos cibernéticos hasta que podamos verte.
Y bueno, en realidad este post era para decir que por primera vez en mi vida, no echo de menos salir de vacaciones.
Este blog no formó parte de la difusión de la canción del Koala aunque me hacía bastante gracia, no sólo la canción sino el hecho de que se convirtiera en el tema del verano gracias a Internet.
No colgué ese video porque David lo hizo, conocí la canción entonces y antes de que nos dieramos cuenta ya estaba en todas partes. Sencillamente no surgió. En Internet estas cosas simplemente surgen.
Download this song ya está también en todas partes, sobre todo en EEUU. pero esta vez es diferente. Aunque me ha gustado ni este tipo de música ni especialmente esta estética de video en este caso me ha llegado y mucho. No he podido resistirme.
La letra sintetiza perfectamente la realidad actual del mundo de la música profesional. Al estar ya colgada en youtube una versión con los subtitulos en español (independientemente del nivel general de inglés que tengamos, reconozcamos que en este caso es chungo seguir la letra), comienza la difusión en terreno SGAE (je je je)
No puedes vender agua enbotellada cuando fluye libremente
Con las charlas de todos estos días acerca de los blogs, la blogsfera, los blogers, su naturaleza, importancia, poder, entresijos, su maravilla y su vértigo, siento como un cosquilleo por dentro que no se muy bien explicar y cuando intento seguir su ruta, esta sólo me conduce a sentimientos borrosos pero intensos, a impulsos que se traducen en frases de azúcar.
Supongo que todo esto surge de teorizar lo cotidiano, la disección inevitable que experimenta parte de tu día a día en la exposición y discusión de ciertas ideas que son parte de nosotros.
Y no sé si porque estoy en uno de esos momentos medio tontos en los que me da por la lírica o es porque aún tengo ciertas cosas demasiado cerca, pero hablando de todo esto no puedo evitar acordarme de mi primer post, o de cuando aparecí por primera vez en el agregador de ciberpunk, de cuando empecé a leer los posts de Enrique y me daban ganas de llorar, de cómo empezó a gustarme el catalán leyendo a Pere y a Arnau, como en las conversaciones por jabber me iba maravillando de lo que nos parecíamos siendo tan diferentes o de aquel día en el que un tío simpatiquísimo y super interesante me puso un comentario diciendo que leyéndome se había animado a hacerse un blog.
Aún me cuesta ponerle palabras, explicar como ese comentarista se convirtió en una persona no sólo de referencia sino de confianza que sentía más interés por las notas de sus hijos que por cómo se llamaban los de personas a las que veía todos los días durante 8 horas sin conocerle aún físicamente. Para mí es obvio pero puede que sea una de esas cosas que hay que experimentar para entender del todo, aunque no me guste nada ese tópico de hay que estar dentro para comprender tal cosa.
Y ya estoy pensando que los párrafos son demasiado largos, las frases demasiado largas… y ya es tarde.
De lo que uno sabe y de lo que no, de la alegría de vivir, de lo que mola todo esto… y de lo bien que se está en casa, queda para mañana que la mejor cama del mundo hay que aprovecharla todo lo que se pueda.
Un besito a Nat que nos ha dejado solitos un par de días y a la family asturiana desde las alturas de Madrid, donde más bonito se ve el cielo.
La otra noche, supongo que a causa de los combinados me acordé de una peli de los 80 que vi cuando era pequeña.
Me imagino que si la viera hoy, me parecería malísima además de que tendría poco que ver con mi recuerdo pues éste, afortunadamente muchas veces, va por su cuenta construyendo una historia completamente distinta.
Por alguna razón, quizás porque la vi en ese momento de la infancia en el que te enamoras por primera vez, se gravó en mi cabeza como una de las más hermosas historias de amor posibles, indepedientemente de la eventual falta de criterio que me impedía tomarla (por ejemplo) como una comedia regular con estética ochentera.
La cinta en cuestión se llamaba Amor al primer mordisco y trata sobre como el Conde Drácula agobiado por los efectos violentos de la opinión pública de Transilvania sobre su persona, huye a la Nueva York de los 80 donde se enamora perdidamente de una mujer.
En esta versión de Drácula, las víctimas se vuelven vampiros al tercer mordisco. El conde hace gala de una encomiable constancia (¿propia de los inmortales?) para conquistar a su en principio reticente amada, así como de todos sus talentos, como transformarse en perro para así descubrir que a la chica le encanta que le chupen los tobillos.
Poco a poco nuestro héroe va ganando terreno pero llega el momento crítico del segundo mordisco. A partir de ahí empieza el dilema. Convertirse en vampiro supone un gran sacrificio, renunciar a demasiadas cosas. La situación es insoportable pues a él le cuesta demasiado esfuerzo estar en la cama con ella y no pegarle un buen ñasco. Supongo que para un vampiro, puede ser algo así como que tu novia no te deje besarla en la boca hasta la boda, momento que puede no llegar nunca.
A parte de eso, el nivel de aceptación popular amerricano es similar al de Transilvania y el Conde empieza a hacer trámites para pedir asilo en Sealand.
Ya tienes las maletas hechas y el corazón roto y resignado cuando ella aparece en su puerta y dice sencillamente
Muérdeme, Vladimir
En fin, no os recomendaría la película, mi versión es mejor En cualquier caso, a veces conviene quitarle tragedia al mito.
Todo eso de Te amo demasiado para condenarte y Sálvame Mina (o sea, clávame la estaca) es muy hermoso pero tampoco está nada mal que por una vez Mina mande todo al carajo y renuncie a ponerse morena por disfrutar de su amor para toda la eternidad.
Que más da que no puedas mirarte al espejo. Vladimir que te adora, siempre te dirá que estás para comerte.
Semana catastrófica la anterior. Ataques, sabotajes, tuberías que pierden agua y provocan inundaciones en la cocina y como quizás ya leísteis, la gran catástrofe: una ventana se queda abierta y cae el diluvio universal justo encima de mi pequeño Acer.
Lo llevamos enseguida a urgencias, pero el órgano que le tienen que transplantar tarda un mes en llegar.
Actualizaciones, blindajes, cerraduras… llegó la paz y el buen rollo con la visita de Arnau y Meri pero volvimos a sufrir un pico cuando el sábado por la noche en una sencilla operación de logística fiestera acabamos perdidos, pasando por Guadalajara, una cárcel y un callejón sin salida de unos 30 km que subía y bajaba una ¿montaña? ¿Dragones y Mazmorras?… por la noche todos los gatos son pardos.
Al final, merece la pena el esfuerzo para tomarlo con humor y que se pase el disgusto. También se va superando la baja temporal del pequeño Diamante-Acer, cada día falta un poco menos para que vuelva y también lo comparo un poco menos con el sustituto que me hace tal favor, pues supone la diferencia entre estar aquí, o estar haciendo encaje de bolillos para no subirme por las paredes. Todos hemos tenido que acudir a algún amigo para no quedarnos en la calle.
Retransmitiendo en directo desde Esplugues, la expedición se dispone a partir hacia la media luna entre el mar y la montaña de cuyo nombre no quiero acordarme en busca de oscuros escritos que no se dejan encontrar en la villa y de parte del equipo necesario para completar con éxito nuestra operación por estas tierras: unas sandalias, un botón verde militar.
En cuanto al viaje de ayer noche. Sorpresa en la estación de Atocha ante las kilométricas colas para sacar billete (un jueves en la sobremesa!) mientras que en la ventanilla para validar los billetes electrónicos el empleado dormitaba aburrido preguntándose por el sentido de su misión en aquella sala atestada de gente con calambres en las piernas que le ignoraba.
El viaje en tren Madrid- Barcelona sigue siendo demasiado largo sobre todo de la estación de Sants a la de França (media hora) pero por una vez pusieron una peli buena (que ya habíamos visto, claro).
La primera estrella de esta noche, la veremos más tarde pues se encuentra inmerso ahora mismo en la “operación bafle” mientras nosotros trasteamos por el centro, le acompañará Astrix que en el cartel parece más importante pero es sólo para despistar (estrategias de marketing).
Ya lo explicaba David el otro día, esto es tercermundista y no tiene pinta de ir a cambiar en breve.
Cuesta a veces, que algunos entiendan lo que supone estar 40 días sin conexión cuando en la necesidad se junta lo profesional y lo personal. Independientemente de eso, cada vez hay más profesionales para los que una caída del servidor o una mudanza con petición de alta de línea que incluye la fe en los plazos a priori prometidos, supone un auténtico desastre o como poco el sufrimiento de trastornos merecedores de una indemnización por parte de la compañía.
Si la merecen los que trabajaban en el Windsor, esto es lo mismo. A pesar de ello, no hay avance, no hay libertad, no hay compensaciones…. Sigue siendo una vergüenza nacional.
Pero ya queda menos, y algún día… desaparecerán.
Pronto, novedades jugosas y suculentas en este blog,en la Biblioteca de las Indias Electróncias y en Tetsuo, que en breve volverá de su retiro espiritual con energías renovadas.
Con un poco de retraso, inicio breve crónica de la conferencia a la que asistimos el viernes pasado (perdón, el anterior, que no consigo nunca continuar con este post) en Santa Cruz de La Palma titulada El fin del petróleo barato. La Palma ante los retos del siglo XXI.
Por diversos motivos, tenía muchas ganas de asisitir a esta conferencia y desde luego, es un tema candente que nos afecta a todos.
No pudo resultar más decepcionante. Para un análisis ejemplar teneís el post de David, uno de los mejores de los últimos tiempos.
El plato fuerte del acto era la conferencia El fin del petróleo barato a cargo de Pedro Prieto, vicepresidente de AEREN. Moderaba Fernando Bullón, también de AEREN y meteorólogo del aeropuerto de La Palma e intervinieron de forma mucho más breve José Izquierdo(Consejero de Nuevas Tecnologías del Cabildo insular), Mauro Fernández y José Ignacio Gafo (coordinador del plan energético canario).
La intervención de estos dos últimos estuvo bien. Hablaron de la historia de la generación de energía en la isla, de la situación presente y de los proyectos para el futuro. Esta fue la única parte salvable del acto y sin embargo era la que en principio menos nos llamó la atención.
La charla de Pedro Prieto, que era lo que más nos interesaba, nos dejó atónitos, enfadados y planteándonos abandonar el acto en el descanso, algo que nos habría ahorrado más disgustos.
Prieto se pasó del tiempo previsto para su ponencia sin que le diera tiempo aún así a terminarla, a pesar de lo cual el discurso era excesivamente simple, mal elaborado, mal expuesto, con gráficos (mostrados como prueba) de hace dos años (incluso uno de 1997) y con un montón de datos y palabrería únicamente para transmitir (repitiendo sin cesar) que el petróleo se acaba irremediablemente dentro de relativamente poco tiempo, que nuestra dependencia de él es brutal y absoluta y que no hay más que hacer fuera de reducir el consumo de energía todo lo posible antes de suprimirlo del todo.
Este señor tenía el aspecto de un profesor de instituto cualquiera, o quizás de administrativo o comercial, de un padre de familia como los que vemos a diario por la calle. Pero detrás de esa imagen corriente, se ocultaba el espíritu de un predicador de esos que tienen canales de Tv en EE.UU. y nos hacen tanta gracia.
Lo que realmente nos asustó es que el mensaje tenía su público, allí mismo en la sala de conferencias de Caja Canaria en Sta. Cruz de la Palma.
Cuando se abrió el turno de preguntas, la primera fue una petición de ‘respuestas-soluciones’ pero no referidas, como sería lógico pensar, a soluciones energéticas sino a qué se puede hacer con este mundo de perdición consumista, que se puede hacer con nuestros hijos, educados en un entorno de compras, cacharritos… es decir en un mundo de progreso y comodidad.
No fue la única. Todas las intervenciones del público eran así por lo que la conclusión general fue que la única salvación posible (para la que quizás ya no estemos a tiempo) es la de volver atrás ya no años sino siglos, eliminando incluso el turismo y pasando a vivir de nuevo de la agricultura. Así de fuerte.
Ya no es sólo que la solución sea suicida e inviable, es que además les era imposible entender que en muchas partes del mundo, ese progreso que ellos rechazaban como diabólico significa llegar a unos mínimos en algunos casos, significa llegar a gozar del bienestar que ellos han tenido y siguen teniendo y por el que se sienten tan culpables.
¿Al final va a ser eso? ¿Se sienten culpables por ser felices, por el gusto de aumentar el armario, de hacer un viaje chulo o por poner la calefacción al mismo tiempo que el ordenador y la cadena de música?
Quizás porque mis padres me llevaron cada verano a la costa desde que cumplí un año o quizás porque en otra vida fui ‘Dorada’ o Erizo de Mar, siempre he necesitado mi dosis de Mar cada ciertos meses, sintiendo hasta en el tuétano los síntomas de cualquier síndrome de abstinencia que se precie. Málaga y Pontevedra fueron muchos años los puntos de acceso. De un tiempo a esta parte, cualquier sitio mínimamente agradable donde la tierra se encontrara finalmente invadida por el gigante líquido.
Hasta ahora, mi experiencia con las islas había sido lejana y/o escasa y la dosis habitual de Mar se había caracterizado por encuentros ansiosos que si las condicionen lo permitían, solían consistir en meterme en el agua y no salir durante horas.
Durante esos períodos de felicidad, el etorno normalmente determinaba la pérdida de visión del agua en cuanto había que moverse un poco. Pero este mes, en mi descubrimiento de la isla de La Palma estoy experimentando una nueva maravilla que hace que la relación cambie.
Me sorprendo tranquila y feliz sin tener que introducirme en el líquido mágico atacada por la ansiedad. El secreto: no perderlo de vista, tenerlo como fondo de escenario constantemente, estar en un espacio geográfico que permite ver el Mar quieras o no, situación ideal cuando siempre querrías verlo.
Aquí, como el reloj de pulsera en muchos casos (no el mío) que siempre esta ahí, presente en el rabillo del ojo para fijar la vista cuando se necesite, del mismo modo está el mar, mientras tecleas con una maravillosa red wi-fi o mientras cocinas, mientras cenas o te duchas, compras, paseas… o mientras duermes.
Su movimiento contunuo lamiendo la roca negra y brillante, la tierra verde, el Sol y el silencio, hacen que aquí parezca imposible ya no enfadarse, siquiera perturbarse.
No sé cuando se supone que empieza oficialmente la Navidad. Si el primer domingo de adviento, si cuando encienden las luces o empieza la publicidad. Empiece cuando empiece, yo ya he tenido bastante.
En Navidad el estress y el volumen de trabajo (en mi caso) se cuatriplica, la gente está histérica, el centro es se vuelve un infierno y que se te ocurra hacer alguna compra a partir del 15. Por no hablar de esas reuniones familiares a las que ninguno de sus miembros quiere asistir sin que se atrevan a reconocérselo entre ellos. Yo siempre he dicho que si la gente no se junta por naturaleza, será por algo, así que no es bueno tentar al diablo ni exigir a tus hijos o hermanos que se jueguen tu cariño a la aparición obligatoria en una fecha impuesta desde fuera.
Pero para no variar, todos decimos lo mismo y pocos hacen algo.
Con todo, estas fechas tienen cosas buenas. Regalos, algún encuentro agradable o esta tarde, en la que cuando llegue el mensajero que estoy esperando, seré libre para ver un espectacular atardecer de invierno.
A pesar de que sigo sin verle sentido a los lunes, de que tengo trabajo para dos más como yo, de que al
salir me espera una visita a Ikea que me da temblor de piernas antes de llegar y de que casi me caigo
en una zanja, el Sol brilla radiante (con eclipse y todo) y el cielo está tan despejado que se ven islas en
el horizonte.
Torrente 3 ha batido todos los records de
taquilla. Quizá por eso este fin de semana las colas en el cine de mi barrio llegaban a la calzada, donde los agresivos conductores madrileños se contenían para girar un poco el volante y no atropellarlos en justo castigo por invadir su territorio.
De nuevo nos vino a la cabeza lo asombroso del rechazo casi total a utilizar las máquinas expendedoras de entradas que hay junto a la puerta de los cines. La verdad es que nos acercamos y no funcionaban, pero no creo que ese fuera el motivo. Cada primero de mes las colas ante las taquillas de las estaciones de metro para comprar el abono mensual asustarían hasta a los sufridores de consulados en el extranjero, cuando en las máquinas (vacías) la operación no supera los dos minutos y se puede pagar con tarjeta.
Nadie quiere a las máquinas. Por un miedo absurdo ante algo que sólo puede ahorrarnos tiempo, permitirnos ir con calma y evitar las situaciones tensas (muy habituales) que se crean en las colas (sobre todo en las del metro), algo que al final sólo puede hacernos la vida más fácil.
Que esto pase con las entradas del cine o el abono transportes es sólo un ejemplo de lo que ocurre a
todos los niveles por el miedo a lo desconocido y la pereza a la hora de aprender nuevos lenguajes.
Algo falla en la educación si somos tantos millones de conductores de coches ( máquinas mucho más complicadas de utilizar que una máquina expendedora de cupones mensuales) y nos seguimos negando mayoritariamente a sacar entradas y billetes por internet, por ejemplo.
Y tras irme por los cerros de ese pueblo tan bonito de la tierra de mis abuelos, me disponía a escribir sobre las tres pelis de este fin de semana la última de Wes Craven, El método y El mercader de Venecia pero tendrá que ser luego (si sobrevivo al intento de adecentar mi cocina en el laberinto sueco) porque se acaba mi jornada laboral y en estos casos (sobre todo si quedan jefes en la ofi) es muy recomendable salir corriendo.
Hace unos meses, David de Ugarte escribió unos de esos posts suyos que te hacen saltar las lágrimas y que si te pillan en un momento flojo, no sólo son capaces de hacer desaparecer cualquier tipo de duda, si no que además te hacen sentir como si te acabaras de tomar una caja entera de Pharmaton Complex.
Ese post, que trataba de un tema tan importante para todos nosotros como es la diversidad, fue inspirado, como explica el autor, por un librito titulado The curious incident of the dog in the night-time. Curiosamente, el fin de semana pasado, en casa de David, me disponía a coger el tren para ver a mis padres sin nada que leer cuando me fijé en un pequeño ejemplar de bolsillo que descansaba en la estantería en el sitio y la posición justos para pasar desapercibido y a la vez llamar poderosamente la atención.
Así que me llevé The curious incident of the dog in the night-time como podía haberme llevado cualquier otro (o no) y empecé a leerlo sin pasar por la contraportada y sin acordarme para nada del post de David.
Enseguida me atrapó. Empecé a sentir algo muy extraño hacia el protagonista. No era sólo el inevitable cariño, también una especie de reconocimiento en la diferencia, una singular empatía. Curioso, que la empatía es algo de lo que por lo visto suelen carecer las personas que paden el síndrome de Asperger, como el protagonista del libro.
Sin poder dejar de darle vueltas, aproveché un rato de respiro en el trabajo para buscar información sobre este síndrome. Al llegar a casa, le pregunté a mi compañera de piso, que es psicóloga y ha trabajado durante años con niños autistas, por si sabía algo sobre el tema. Casualmente, está haciendo su tesis doctoral sobre el síndrome de Asperger.
Por lo visto, es un trastorno del cerebro que lleva muy poco tiempo reconocido como tal. Ahora, hay congresos, manuales de terapia y se puede acceder a lo publicado en internet por países algo más avanzados en investigaciones de este tipo, como EE.UU., simplemente para poder identificar en tu hijo posibles síntomas del síndrome. Hasta hace unos años, las personas que lo padecían, simplemente eran considerados individuos extraños, excéntricos, asociales, volados o locos. ´
Aún hoy es dificil de diagonosticar y se confunde fácilmente con el autismo de alto funcionamiento.
Son personas incapaces de entender y hacer suyas las convenciones sociales, involuntariamente solitarios y por ello, a menudo depresivos porque su no aceptación de las reglas del juego, su comportamiento en consecuencia y su bajo nivel de tolerancia a la frustración provocan un profundo rechazo en los demás.
Es interesante que internet sea algo querido y además especialmente recomendado para los Asperger’s. Muchas veces como entretenimiento -refugio que buscan ellos mismos. Por otro lado, es un medio en el que se sienten cómodos y sus problemas para establecer relaciones pueden solucionarse al comenzarlas en modo Red.
Interesante. Muy interesante.
Dejando este rollo a parte, y aunque los congresos de psicólogos me dan un poco de repelús, como ellos, recomiendo este libro a pesar de no haberlo terminado aún. Merece la pena.
Por alguna razón que desconozco y que no es el haber bebido demasiado, ayer me desperté con un dolor de cabeza histórico y desconcertante que no remitió hasta muy entrada la noche. Nunca imaginé que algo así pudiera hacerse posible dentro de mi organismo, a pesar de los rumores acerca de estos dolorosos fenómenos. Para que os hagais una idea, sólo con pulsar una tecla del portátil sentía como si me golpearan la cabeza por detrás con una pala.
Un amigo fotógrafo sufre de vez en cuando un tipo de migraña que le obliga a dejar cualquier cosa que esté haciendo para correr (en taxi, pues no puede ni conducir) a su casa y tumbarse en completa oscuridad.
Había oído otras veces la leyenda urbana de la migraña asesina sin poder llegar a imaginar que yo sería algún día una de sus víctimas.
Como en la peli The Ring, que tuve oportunidad de ver el viernes, con estas cosas eres escéptico hasta que te toca a ti. Entonces, en un solo segundo comprendes la magnitud de lo que te ha caído encima, aunque no sabes muy bien si ha sido una apisonadora, una hormigonera o una tuneladora.
Y te levantas de un humor horrible, porque es lunes y tienes que salir corriendo como siempre porque llegas tarde al curro; además al llegar al metro descubres que ya ha vuelto todo el mundo a trabajar, y ala, otra vez a jugar al tetris; y al cambiar de metro a cercanías tardas 5 minutos en sacar el billete ya que no tienes abono transportes porque te han robado el bolso el fin de semana (maldición combinada) y no entiendes como en un intercambiador como el de Nuevos Ministerios pueden formarse en hora punta esos tapones de infarto en los tornos porque sólo funciona 1 de 6.
Llego a la ofi y de pronto vuelve al ataque, la pala en la cabeza, martillo en la nuca, cada vez que una puerta se cierra o suena un teléfono. Menos mal que si me queda algo de fe, es en el ácido acetil salicílico (que no en heréticas propuestas).
A pesar de este empiece, la semana va a ser maravillosa, lo presiento. Además hoy es uno de esos grandes días en los que Enrique ha actualizado su blog y Ugarte nos ofrece de nuevo un post que merece la pena leer con mucho detenimiento. ¡Féliz semana a todos los blogeros!
Nota para la persona que el viernes pasado se llevó mi bolso del bar donde estaba cenando tranquilamente con mis amigos:
En primer lugar felicidades por la maestría. Nunca puedo dejar de reconocer el trabajo
bien hecho y esto realmente fue una obra de arte. Salvo Imane, que tiene el sexto
sentido despierto para este tipo de cosas, nadie se dio cuenta de nada, lo que era bastante difícil.
Después decirle, que si es mujer o la tiene, no se deshaga del bolso. Es un bolso muy bonito,
grande, original y caro que algunas de mis mejores amigas me compraron juntando el dinero que
ganan trabajando como jabatas, así que, aunque está algo descolorido y el forro estaba roto por
usarlo cada día desde que me lo regalaron, me haría ilusión que no acabara sin más en un contenedor.
Por cierto, por ser grande y sintético, da un calor terrible en verano; espero que el tinte le produzca una reacción alérgica insoportable.
Si dentro ha encontrado una moneda más grande de lo normal, con palmeras en una de
sus caras en vez de la cara del Rey, sepa que es mi moneda iraquí de la suerte pero no espere que
le de suerte a usted, estaría bueno. Tampoco si se la regala a algún familiar o amigo este recibirá
beneficio alguno, yo tenía el monopolio.
Nada más que desarle una feliz intoxicación cuando se gaste mis cheques de comida o por lo menos que se atragante.
He vuelto. A Madrid, al trabajo y espero que también a escribir todo lo que me gustaría; que el final del verano no debe suponer sólo la vuelta a la fría y sorda oficina, y a la ciudad que echa tanto en falta el mar (que por no tener, ya no tenemos ni río, secado o desviado- no sé- por Albertus Ruíz-Gallardonius y sus implacables tuneladoras). Aprovechemos la vuelta al cole para tomar o retomar (según el caso) la frenética actividad bloggera bloqueada por el calor o la falta de wifi en las playas.
Por cierto, que llegó el esperado kit ADSL ( justo antes mi emigración anual a Barna) pero esos duendecillos que me estropean la nevera y la cisterna cada dos por tres ahora tienen colegas en Timofónica y cuando fuimos a instalarlo descubrimos que nos habían cortado la línea por cobrarle el mantenimiento a la persona equivocada y rechazar ésta el pago. En dos semanas recuperaremos la línea previo pago de la correspondiente sanción. Vamos, que cuando vuelva a conectarme en casa no me lo podré creer. No obstante, ayer confirmé mis sospechas al descubrir que en un colegio religioso cercano a mi casa hay una red wifi estupenda y un poyo en la puerta bastante cómodo si no llegamos a las lluvias del otoño en esta situación.
Menos mal que aún hay asilo para los sinwifi, buenos hermanos que además ¡se casan!, celebrando la boda más divertida y auténtica a la que he asistido. Bodorrio ciberpunk en una piscina municipal de lujo, en un pueblo precioso de la profunda Extremadura que merece reportaje, docu, peli, libro y mención en toda guía que se precie (en la ciberpunk-en proyecto-ya se encuentra por descontado), gracias a sus ciudadanos, hijos adoptivos, infraestructuras, hermosos paisajes y como no a su siempre necesario Señor Alcalde al que además, le queda muy bien el cuello Mao (y no es peloteo, Quico).
Boda entre amigos, risas, cerdo ibérico, bañitos y karaoke.
Se echó sinceramente de menos a los ausentes.
Inmejorable fin de vacaciones después de la super escapada portuguesa, seguida de la inolvidable semana en Barcelona, llena de luz, mar, colores, juergas, el fantasma de Ramón y conversaciones nocturnas tranquilas e interminables, acompañada de tres amigos emigrados a la ciudad cada uno por su lado y atados de alguna forma a ella por necesidad, amor y aún algo de curiosidad, por lo que las reflexiones sobre Barcelona y su gente surgían a menudo. La relación de amor-odio parece al final resultar inevitable para los foráneos. Yo sigo siendo visitante, así que de momento, mi amor sigue intacto.
Parece que este comienzo de curso es como los otros, compañeros con depresión pos-vacaciones, declaración de intenciones para hacer ejercicio diario o aprender a tocar la guitarra y coleccionables inverosímiles como el actual Monte su Casa de Muñecas Andaluza. Pues no. Como dice La guía del autoestopista galáctico: ‘Don’t panic’, pero este será el curso definitivo. Y si no… a seguir jugando.
Sobremesa sentada con mi portatil frente a la ventana (con reja y todo, y con albahaca) con vistas al patio.
No es mi ventana ni mi patio, pero como si lo fueran, pues estoy allí donde la puerta siempre está abierta para los que tienen hambre, frío o demasiado calor, para una ADSLless como yo que además lleva toda la semana con bajones de ánimo y de agotamiento, sin siquiera ganas de escribir.
A pesar del asilo (que agradezco infinitamente), es muy duro despertarse por la mañana y no poder conectar o llegar por la noche a casa, de donde sea y tener la ventana al mundo cerrada, a cal y canto y no poder hacer nada. Mi casa ya no es mi casa, es una cueva varada, perdida y ciega.
Pero ahora estoy aquí, en el refugio de las naves perdidas, después de un arroz delicioso y buen café, y rodeada de ternura. El patio es diferente. Más andaluz, estamos al nivel del suelo, con plantas, vecinas escandalosas que pasan y saludan y un piano de fondo. Aquí no se nota el calor sofocante de la calle. Hay mucha, mucha paz.
Leemos la sutil, imperdonable y denunciable incitación al odio de Periodista Digital, que no se merece ni este enlace y que nunca más volveré a leer. Para mí esta página que hasta ahora siempre estaba en mi navegador ha dejado de existir gracias a un artículo cruel en un momento lleno de dolor para todos, en el que a parte de la solidaridad debe primar el análisis y el sentido común, lo que quiere decir no comentar desde un medio de comunicación la conveniencia de medidas no sólo enormemente racistas e injustas sino claramente contraproducentes si lo que queremos es que esta guerra acabe algún día.
Creo que estamos de acuerdo con David. Yo al menos, lo estoy.
Cuando decía el otro día que este va a ser un largo y féliz verano de celebraciones, lo decía de verdad, y aunque la mayoría vendrán solas, no está de más celebrar que has estrenado pasta de dientes, que la nevera vuelve a funcionar o que el portero (parece que) ha sonreído, por ejemplo.
Así, anteayer mandé una circular en mi curro para informar que ese día hacía justo un año que empecé a trabajar en la empresa. A ver, no me siento (para nada) orgullosa, y sin llegar jamás a eso de “virgencita, virgencita que me quede como estoy” (que tampoco) y sin dejar de luchar por el cambio, creo sinceramente beneficioso para la salud, sobre todo con estos calores, brindar a la primera de cambio ( que menos los muertos todo se puede celebrar) y fomentar el buen rollo en cualquier ambiente.
La respuesta fue realmente inesperada. Todos vinieron a darme besos, alguno que otro cambió su frase de que rara eres por la de que rica eres, recibí algún mail que me hizo saltar las lágrimas, quizás por venir de los rincones más amargos de la oficina, los del merchandising me regalaron una mochila, les traje un aperitivo y mi jefe abrió una botella de Moët Chandon en mi honor. Un rato después, me llegó una caja de bombones del controlador de gestión de la agencia de servicios que me contrata, simplemente por conseguirle uno de nuestros artículos algo más barato.
Así que a seguir celebrando. Son tonterías, pero hacen ilusión, y mientras todo lo demás vaya subiendo, ya que el trabajo es aburrido, agobiante y mal pagado, viene bien hacerse mimos de vez en cuando, que no abundan.
Y aún mejor noticia: fin de semana ciberpunk en Barcelona. Voy a ver a Enrique, a conocer a Pere y quién sabe que más sorpresas me esperan con el Mediterráneo de fondo. Esperamos que algún otro ciberpunk pueda acercarse a la base, la contraseña ya la sabeis, es *******, pero haremos mucho ruido y dejaremos la puerta abierta, así que no hará falta.
Hoy estoy como el tiempo, revuelta y con nubes bajas. El ritmo más relajado de curro de hoy ha producido el ya conocido bajón que inevitablemente sigue a varios días de mucho trabajo, alta tensión y pocas horas de sueño.
Las altas temperaturas y esta sequedad madrileña producen contrastes: de color y de textura, deshidratación y retención de líquidos, sequedad ocular y ríos de lágrimas.
El viento hoy intenta arreglarlo pero no puede, y sólo consigue que sintamos frío, dentro y fuera; las nubes también, pero la tensión es tan fuerte que sólo sueltan tímidas gotas, paralizadas por el miedo escénico.
No importa, aunque el Manzanares nunca se desboerde para limpiarlo todo, la Naturaleza es sabia y la inercia de los buenos proyectos, cocidos con amor, hace que el esqueleto, pasado un punto nunca se desmorone, y llegue al final del camino aunque sea desmembrado y quemado, siempre sonriente.
El viento limpiará y ordenará. Y si el Mar no va a María…. siempre nos queda la RENFE.
Es dificil que cuando un libro (una peli o lo que sea) te llega increíblemente bien recomendado te sorprenda tan gratamente.
Escrito desde dentro y a la vez sumamente práctico. El sentimiento razonado puesto a disposición del mundo. Ese es el espíritu, así se avanza. Cosas como esta hacen q