Actores contra piratas
Ayer, en una cena a la que fui inesperadamente invitada, me vi también inesperadamente expuesta a la contemplación de la Gala de los Goya, que la verdad, no tenÃa intención de ver esta vez. Evento esperado y muy seguido por la audiencia, es una suerte de circo, como todos sabemos, más o menos cutre según el año. La gente lo toma como una oportunidad para el cotilleo y el debate familiar sobre todo lo relacionado con los méritos profesionales y personales de los nominados, todo ello con la gratificante (pero falsa) sensación de que se discute sobre algo serio y no sobre lo de siempre. Aunque se supone que hablamos del cine en general, es una ceremonÃa hecha por y para el lucimiento del gremio de actores, que crecidos tras el momento de gloria vivido en la polémica Gala previa a la entrada de España en la guerra de Irak, y de buen rollo con el actual gobierno, utilizan la gala como plataforma para confundir aún más a la población con consignas de la SGAE contra la piraterÃa, que empiezan a dar a la cosa un aire de manipulación mediática cuando son repetidas 17 veces en una hora de emisión. Se está extendiendo la fea costumbre del victimismo y la Academia ya no sólo llora porque no hay protección frente a la invasión yanki (táctica que podÃan ir dejando) sino que ahora también dan el coñazo con el demonio en forma de manta. A mà no me van a convencer, pero habrÃa que contratacar el bombardeo, porque este colectivo progre puede convencer a mucha gente.


