Archive for Julio, 2008

Viaje a España. Le expulsamos, pero con café

El aeropuerto de Barajas está que lo tira… y, nunca mejor dicho. España seguirá expulsando a visitantes de otros países pero eso sí, a lo grande, faltaría más.

Si nos preguntábamos para qué tanto espacio en la T4 (además de para sacar de quicio a los usuarios) ya tenemos la respuesta!!

¿Que esos esos delicuentes disfrazados de inmigrantes y esos inmigrantes disfrazados de turistas se quejan de que además de ser expulsados les retienen durante más de una semana en condiciones inhumanas? Si es que se quejan por cualquier cosa hombre, pero nada nada ancha es la T4, señores.

763 m2!! 44 camas para no admitidos, 34 para solicitantes de asilo y 10 cunas desmontables!!!!! (aquí es cuando servidora empieza a temblar)

3 despachos independientes para la Dirección General de Asilo y nada menos que 6 puestos para las humillaciones declaraciones de los candidatos a la expulsión!!!

Nos informa una encantadora azafata que para los expulsados en exclusiva, atención: Sala de pre-embarque aislada del resto de dependencias!!! Eso sí es una expulsión, es como una sala VIP pero al revés.

Pero ¿aún hay más? Sí queridos amigos aún hay más, como decía, estamos que lo tiramos.

¿Qué viene usted a visitar a su prometido/a al que hace meses que no ve y a conocer a su familia? Pues no va a ser posible pero tenemos a un asistente social, que sonríe todo el rato, para darle conversación ¿genial, eh?

Y para terminar… el orgasmo: Servicio médico per-ma-nen-te!!!parques infantiles!!!, máquina de bebidas frías…. yyyyyy calientes, televisiones (con las super cadenas nacionales) y (redoble) TELÉFOOOOONOS, sííí teléfonos desde los que podrás llamar a cobro revertido o con tarjeta prepago of course, no vayamos a pagar nosotros las llamadas que ya nos tomamos muchas molestias en darles una patada en el culo.

Pero que bueno es el ministerio del interior que nos lleva de excursión.

Aviso: Si no se les cae la cara de vergüenza con esta nota no se les caerá con nada.

Decía El Negro…

Como contaba David, comentábamos estos días la idea genial de Manuel Castro, en torno al debate sobre las posibilidades del libro electrónico. Su idea era youtubizar la lectura, cambiar el formato para adecuarlo a la vida de hoy en la que muy poca gente tiene tiempo, ganas o hábito de leer un libro a la semana.

Hagamos pues, formatos más pequeños, para leer en un rato, ese que todos podemos tener o incluso robar a los rígidos horarios del día a día tan saturado.

Repositorios en dominio público adaptados para iliad de entre 23 y 42 páginas. Como dice David, serán menos que libros, pero estaremos impulsando mucho más que la lectura.

El sábado pasado se cumplía un año de la muerte del Negro Fontarrosa, con el que tanto seguimos (y seguiremos) disfrutando, y acabo de encontrar algunas de sus sabias palabras recogidas en la Red:

Primero y principal no tiene que ser un libro gordo. Un libro gordo me parece un abuso de confianza del autor hacia mi tiempo. Es como si aparece alguien y me dice: ‘Quisiera hablar con vos, tenés dos semanas libres…’. ¿Cuál es el lazo de confianza que me une a ese escritor para que durante dos meses yo me vaya a la cama con él y su libro?

Pues toda la razón, oiga. Salvo en casos de mucha confianza… mejor no abusar.

Y de celebración de aniversario, aquí va enlace al capítulo Inodoro Pereira en… el ángel Exterminador y algunos extractos, ah y aquí algunas de sus frases célebres:

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Graves Irregularidades en Adopciones Internacionales

Entiendo y hasta me parece bien, que una persona con un cargo político barra para casa (entendiéndose por casa, su país) pero cuando hay niños de por medio habrá que barrer para casa… pero de los niños y no la nuestra.

Para que se me entienda, lo que quiero decir a raíz de las últimas declaraciones de la secretadria de Estado de Política Social, es que el gobierno de España (igual que el de cualquier otro sitio), debería andar con pies de plomo en las medidas que toma sobre adopción internacional y no anunciar un convenio que da pánico como una medida tranquilizadora para esos miles y miles de padres españoles que quieren adoptar fuera y cuyo número ha crecido vertiginosamente (entre otras cosas) por el endurecimiento de los requisitos y la promoción de la adopción nacional que han llevado a cabo China y Rusia, hasta ahora orígenes estrella de los niños adoptados en España.

El convenio que da pánico es el firmado por España recientemente con Vietnam para facilitar la adoción de menores allí. Estados Unidos (país con más experiencia que España por cierto, en adopciones), firmó en 2005 un convenio de adopción con Vietnam muy parecido al que España acaba de firmar. Tres años después, el acuerdo se rompe a causa de un informe resultado de una larga investigación sobre el terreno.

Lo que refleja el informe es de auténtica pesadilla, demostrando la existencia de “conseguidores de niños” a través de sobornos e incluso engañando o chantajeando a los padres de las criaturas.

El número de niños huérfanos que se encuentran en centros que no ofrecen la posibilidad de adoptar se ha mantenido estable, mientras que en los que sí se ofrece la adopción (internacional claro), el número de niños ha crecido en un 2000% EN UN SOLO AÑO.

Me parece que con ese dato ya tenemos bastante para asustarnos, y mucho.

Por lo visto, los trámites de la adopción en Vietnam, ascienden a no más de 40 euros pero se piden donativos voluntarios que después del dato anterior, nos podemos imaginar como funcionan.

Los orfanatos reconocen que benefician a las ECAIS (Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional) que dan donativos más altos y los investigadores americanos descubrieron que son los empleados de hospitales y servicios sociales los que reciben (previa resta de alguna comisión) ese dinero a cambio de “conseguir” niños en condiciones idóneas para una adopción internacional.

El 75% de los padres entrevistados reconocieron haber recibido dinero a cambio de llevar a sus hijos al orfanato (más o menos 11 meses de salario mínimo) pero lo realmente terrible es que muchos de esos padres declararon que los trabajadores sociales les prometieron que los niños viajarían a Vietnam de visita con frecuencia e incluso que volverían con ellos a cierta edad.

Muchas de las actas de abandono eran falsas. Las personas que aparecían en ellas como las que habían encontrado a los niños en la calle, declararon despúes no saber nada del asunto ni haber encontrado a ningún niño.

En otros casos, los niños habían sido directamente arrebatados a sus madres en hospitales porque éstas no podían pagar la factura médica.

Con este percal, ha firmado España un convenio de adopción, con un país que hace esto. Robar niños es obviamente una monstruosidad pero ser complice también lo es y España se ha convertido en cómplice de robo de niños. En este caso además, no se puede decir que no hay datos de lo que pasa por allí con las adopciones.

Si las autoridades no se han preocupado de enterarse me parece imperdonable, pero están a tiempo de recular y romper el convenio. Sería lo más prudente y lo más decente mientras se plantean hacer su propia investigación si es lo que consideran oportuno.

Lo peor de todo es que Vietnam no es el único país en el que ocurren este tipo de cosas en relación con la adopción internacional. Mientras, el número de solicitudes de adopción internacional sigue creciendo y nadie se pregunta nada.

11.843 solicitudes en España en 2006. El 97% de los solicitantes consigue el certificado de idoneidad. Como dice mi amiga Bié, que denuncia como puede este tipo de hechos, y que nos pone al corriente del caso de Vietnam en su guía “no hay tantos niños pequeños (que es como los quieren los padres) y sanos en el mundo, lo siento, no hay”.

Esta increíble demanda y el incuestionable negocio que suele haber detrás produce estas monstruosidades de Vietnam, así como granjas de niños en Guatemala y otro tipo de atrocidades en Etiopía, país que por cierto, se ha convertido en el tercer país de origen de niños adoptados por familias españolas, y subiendo.

El deseo de ser madres no puede cegarnos, hay que pensar bien y sobre todo estar mejor informados. El deseo y/o el derecho a ser padre o madre merece todos mis respetos. La alternativa de adoptar en el extranjero me parece bien pero nunca, nunca a cualquier precio.

Formato electrónico for dummies (especial para editores)

Tenía mis dudas con el título de este post, je, no fuera a ser que algún editor suspicaz se me ofendiera. Luego me di cuenta de que lo de usar for dummies en los títulos debió ser idea de algún editor que supongo no tendría la más mínima intención de ofender. For dummies se utiliza desde hace años también en la edición hispana, para todo tipo manuales que pretenden ser guías para “no expertos” sobre programas de software sobre todo pero también para cualquier cosa que asuste a la gente por “no ser de su campo” entre otras variopintas razones.

Nuestras experiencias recientes nos han dejado en shok ante el visceral rechazo de la mayoría de editores (con sus excepciones, claro) ante algo que consideramos un regalo de los dioses. Un regalo para cualquiera en cualquier parte del mundo … y quizás habría que preguntarse si en algunas partes más que en otras.

Para hacerlo más fácil, vamos a utilizar el sistema de Sabía usted que… tan querido por las revistas de divulgación (ejem), que también podríamos llamar, “las 10 obviedades del libro electrónico”, por ejemplo. Así que, empezando por lo facilito, sabía usted que…

  1. Independientemente de lo que cada uno opine sobre las leyes de propiedad intelectual, el hecho de que una obra escrita esté en formato electrónico no es delito.
  2. De hecho, hace ya mucho tiempo que se venden obras escritas en formato electrónico, sobre todo material para trabajos de investigación. Para el que le interese lo que opina la RAE, aquí está su definición de ‘libro’:

    libro.

    (Del lat. liber, libri).

    2. m. Obra científica, literaria o de cualquier otra índole con extensión suficiente para formar volumen, que puede aparecer impresa O EN OTRO SOPORTE. “Voy a escribir un libro”. “La editorial presentará el atlas en forma de libro electrónico”.

  3. Hasta hace relativamente poco tiempo, el valiente que conseguía un libro en formato electrónico y se decidía a leerlo, tenía que hacerlo en un ordenador. Esto convertía la lectura en algo cansado e incómodo principalmente porque la pantalla del ordenador emite luz (lo que cansa mucho la vista) y porque aún en el caso de un ordenador portátil y pequeño, el depender de él para la lectura lo hacía poco confortable y muy limitado en movimiento. Desde que existen los libros de tinta electrónica, estos inconvenientes han desaparecido.
  4. El intercambio de libros a través de redes p2p y/o su subida a algún tipo de repositorio en Red no existe más que en el caso de un puñado de títulos. El victimismo y las peticiones de persecución de ese tipo de prácticas no tienen el más mínimo sentido.
  5. Se ha hablado de la existencia de copias “ilegales” de libros casualmente en zonas donde la distribución de las editoriales no llega ni tiene pensado llegar. Aunque esto resulte dificil de creer, se entiende mejor cuando se recuerda que hay más países en el mundo además de los europeos y que encima son increíblemente grandes, diversos, desiguales y complejos.
  6. En ningún caso se trata de imponer nada a nadie, todo lo contrario. Y precisamente porque no prentendemos imponer el formato electrónico a nadie que no desee usarlo, pensamos que tampoco se debe imponer el papel como formato único a los que prefieren el digital. No todo el mundo tiene la misma forma de vida, los mismos hábitos ni por supuesto, los mismos gustos (también para el soporte y no sólo para el contenido).
  7. Por tanto, si hay un porcentaje más o menos grande de potenciales lectores/compradores de libros que quieren formato electrónico, ¿por qué no dárselo?. Los costes para la editorial se reducen, por lo que el libro puede venderse más barato. Los que habitualmente consumen podrán comprar más y los que no se lo podían permitir, podrán simplemente comprar. Todos salimos ganando.
  8. En cuanto al miedo a la falta de control de los formatos digitales y a la posibilidad de reproducción “indiscriminada” y “descontrolada”, decir por un lado, que el control es posible también en el formato digital. Por otro, el control no es necesario como comúnmente se piensa. Si el modelo de negocio se piensa bien y sobre todo si no se duerme uno en los laureles dejando de responder a una demanda existente, es fácil crear una cultura de consumo-pre-pago a través de la Red. La autoregulación es asombrosamente posible y real en Internet. Sólo hay que darle una oportunidad.
  9. Lo sucedido con el intercambio de música y vídeo responde precisamente a la falta de acción de la industria ante una demanda que clamaba nuevos formatos para nuevos modelos de ocio. Si hubiera tomado las riendas en su momento hubiera ganado mucho más dinero (iTunes factura ya en música más que Wal-Mart), lo seguiría ganando hoy, y el común de los mortales no sufriría recortes de derechos.
  10. Y por último, la copia gratuita es publicidad gratuita. Una publicidad que los autores de los premios, los escaparates y los grandes montones no necesitan. Pero los autores no son sólo ellos. No lo olviden. Hay un mundo increíble de autores ahí fuera, y ahora descubrirlos es posible.

Mamá, quiero ser autor

Decíamos:

El Comité para el Mercado Interno y Protección del Consumidor del Parlamento Europeo aprobó ayer por la tarde el paquete de enmiendas que prentenden establecer el control sobre la navegación y descargas de los usuarios de Internet. Para que estas medidas entren en vigor, deben ser aprobadas por el Parlamento Europeo. La votación será en el mes de septiembre y como dice versvs: hay que darles un verano que no olviden y culminar en septiembre. Y todo eso en la calle, desde el sofá no convencemos a nadie que no está previamente en la red

Que no se nos olvide, que septiembre está a la vuelta de la esquina. Que no se nos olvide aunque este territorio y esta identidad se nos hagan ya tan ajenos como Birmania.

Desde luego el curso de editores de la UIMP, en el que nos encontramos, es un buen lugar para no olvidar y sobre todo un buen lugar para experimentar lo ajeno hasta el límite. A pesar de que la “obra escrita” (tanto de investigación como de ficción) es la que menos se descarga de Internet, los editores claman por una mayor protección, piden persecución sin tregua, guerra sin cuartel a los malvados ladrones que se descargan sus libros. Internet según ellos, si existe debe ser regulado al límite, pues es algo que sólo sirve para robar impunemente, ya sean noticias, libros o material educativo.

Cuando se les pregunta por qué no muestran al menos un poco de interés por ese mundo, aunque sea por su propio beneficio, para entenderlo y poder aprovecharlo con otro tipo de producto para otro tipo de público, entonces te contestan que el negocio va muy bien, y seguirá así de bien porque el libro nunca desaparecerá.

Cuando les explicas que tanto en el caso de la música como en el cine, si desde el principio se hubiera dado la oportunidad de pagar por las descargas (por una descarga de calidad, con opciones, con más prestaciones…) la gente hubiera pagado a gusto y ahora lo seguiría haciendo (la cantidad de productos relacionados que podrían haber salido de ahí son infinitos. Todos habríamos salido ganando), entonces la respuesta es que no quieren vender. Si quieres cine, has de ir a la sala. Si quieres música has de ir a la fnac y comprarte el cd. Efectivamente lo que tiene internet es que si no dejas a la gente que pague por un servicio que tú puedes ofrecer, ya lo hará otro con tu mismo producto desinteresadamente.

En el caso de los libros aquí me ha quedado clara la incompatibilidad absoluta entre el libro electrónico + la promoción a través de la Red y “los autores”. Y cuando digo “autores” me refiero a aquellos que los editores (al menos los que hablaron ayer) consideran “autores”. De lo que decían deduzco que, son autores los poquitos best-sellers que tenemos y otros poquitos que corresponden a aquellos que se colocan en los escaparatas de la Casa del Libro, en los montones grandes y destacados de la fnac y de El Corte Inglés. Esos son los autores. Pero, ¿quién llega al escaparate y al montón? ¿cómo se llega?

Se supone que estas editoriales que rechazan nuevos medios de llegar a un nuevo público (que en realidad no creen que exista realmente) tienen una misión, que es seleccionar con criterio lo que se publica y lo que no.

Quique, Félix, Belén y yoYo no digo que lo que seleccionen sea malo, pero resulta que a mí no me suele gustar. Lo tengo claro desde que llevo años recorriendo esos montones sin que nada sea de mi agrado. No entiendo por que siendo tan limitado el número de montones, tenemos que leer todos lo mismo, tener todos los mismos gustos, cuando la oferta diversa sí que existe pero está escondida, no está escrita por “autores” si no por otro tipo de personas que no sé que porcentaje representan pero que no pueden entrar en el star system literario.

Yo ya sabía que el mundo editorial es muy suyo, pero no esperaba ese victimismo ante una amenaza por otro lado inexistente, no esperaba oír que los lectores de tinta electrónica nunca triunfarán porque no tienen tapa y un libro sin tapa no es un libro (está claro), ni esperaba oír (como dijo el señor sentado a mi lado) que “menuda tontería, ¿quien va a querer llevar 300 libros (o más) en la mochila?”…

Pues yo, por ejemplo. Y no sólo yo. Aunque parezca mentira hay gente que lee, hay gente que viaja y hasta gente que hace las dos cosas. Incluso hay gente que lee por su trabajo además de por placer y se sabe de casos de gente que hace esto último y además viaja por trabajo… y por placer. La gente hace cosas muy raras, la gente es diversa y eso es genial.